Año nuevo ¿Vida Nueva?
Ya estamos en el 2.006 (¡Qué novedad!), y parece que fue ayer cuando la niñera más “sexy, sexy, sexy” de la televisión (Ana Obregón) tiraba la capa de Ramón García por el balcón en dónde daban las campanadas frente a la Puerta del Sol. Al igual que el año pasado cenamos en mi casa con unos amigos de mis padres, buena comida, todos trajeados (menos yo :p), risas y sobre todo mucha ilusión por empezar el año y después... de fiesta.
La primera gracia de este nuevo año ya está haciendo de reír a más de uno... La ley contra el tabaco (“espacios sin humo”jur jur) se hace notar ya en algunos sitios. Ayer por ejemplo, fuimos a almorzar a un restaurante donde ese divertido cartel prohibía fumar. Pero aún más divertida era la situación de ver a nuestros padres saliendo de vez en cuando del restaurante para fumarse un cigarrillo en la calle, como quinceañeros entre clase y clase yendo a los servicios del instituto para calmar el mono que les produce la droga. Droga que aunque ahora se prohíbe consumir en la mayoría de lugares públicos cerrados...se sigue vendiendo con total libertad en estancos, incluso hay un nuevo paquete de cigarros más barato aún. Que doble moral más tonta!
Las leyes, los años, todo cambia...pero hay cosas que no, y que aunque pase el tiempo y parezca que se hayan dejado atrás, de repente, vuelven. La verdad es que ésto también me resulta gracioso.
Espero que vuestra entrada en el año haya sido genial, la mía no estuvo mal, vi a gente que no veía hace mucho, a gente nueva preocupada por la naturaleza (en concreto los árboles jeje) , discoteca (extrañísima, todo hay que decirlo...), poco alcohol, poco bailar, pero pasé un buen rato que era de lo que se trataba (y IMPORTANE: no me quedé en casa como intuía...).
Nada más, primer post del año, pero seguro que no el último.
Terror en la peluquería no es una película de terror americana, es un hecho real. Al ver que mi flequillo empezaba a dificultar mi visión, ayer por la tarde decidí irme a pelar. ¡¡En qué momento!!. Al ir sin lentillas ni gafas, antes de entrar, me aseguré mirando el letrero de cerca de que eso era la peluquería y no la panadería. En la puerta, apoyado esperaba un joven mechado, que pronto descubrí que era el nuevo peluquero, y que mas tarde se convertiría en mi peor pesadilla. Su inexperiencia se dejó ver desde el primer momento. Ese hombre no tenía ni idea de pelar, aparte de una nula conversación, y una postilla muy fea en el bigote.
Me despierto, me aseo, voy al ordenador, escucho música, un poco de messenger, y cuando te das cuenta es la hora de almorzar, claro... si te has levantado a las 14.20 como es mi caso hoy, pues.... Después de comer te vas al salón donde descubres, impotente, que hoy tu pequeño espacio de tranquilidad durantes todas las tardes de éste verano (de 16.00 a 18.00) no será tuyo...sino que está bajo el mandato de un vecino que vive en el sexto, que tiene 2 añitos recién cumplidos y que a mi madre le encanta. Ante la escasez de alternativas decido hacerles compañía, e intentar averiguar lo que tiene ese niño que a todos encantan. Resultado: me odia. No paraba de decirme capullo y tonto coño, un moco, diciéndome eso...y acaparando a mi madre!! Jajajaja. Como vi que el chavalito andaba escaso de vocabulario, decidí abrir su mundo de palabrotas enseñándole cosas muy lights que seguro que a sus padres les encantan cuando las oigas, tales como bastardo o cabrito...
La canción: ''My happy ending'' (AvRil LAvIgNE)